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Es frecuente asociar las pérdidas auditivas con el envejecimiento, pero poco a poco van tomando mayor importancia otras causas que igualmente se deben atender.
Envejecimiento
Nuestra capacidad auditiva comienza a deteriorarse a partir de los 30 o 40 años, esto se debe al proceso común de degeneración gradual de las células ciliadas del oído interno que se presenta con la edad.
El 75% de las personas mayores de 80 años presentan algún tipo de pérdida auditiva, y prácticamente la mitad de la población mayor de 50 años, tiene dificultades para entender una conversación en una situación ruidosa. 
Exposición al ruido
Un entorno de trabajo Ruidoso o el impacto de un sonido muy fuerte como una explosion, pueden ocasionar una pérdida auditiva permanente.
Entre los jóvenes y niños cada vez es más común el daño a la capacidad auditiva por escuchar música a alto volumen por la facilidad de conseguir aparatos personales reproductores de mp3. 
Enfermedades
Enfermedades como diabetes e hipertensión, las infecciones, algunos medicamentos, problemas congénitos o complicaciones durante el embarazo, también pueden influir en la pérdida de audición. 
Golpes o accidentes
Traumatismos sufridos en los órganos auditivos y aun en otras partes del cuerpo que guardan relación con el sentido de Oído.  |